¡Muchísimas gracias por estar aquí! 

Me alegra mucho saber que quieres conocerme un poco más y acompañarme en este viaje.

Beatriz Mora


Mi nombre es Beatriz y en estas líneas voy a contarte una historia muy real desde mi interior para que así conozcas mi trayectoria profesional y también mi evolución como persona, porque todo va de la mano y no concibo una parte de mí sin la otra.

Desde pequeña en muchas ocasiones me he sentido fuera de la sociedad, sentía que no encajaba muy bien y siempre he crecido con las típicas preguntas de: ¿qué es la vida?, ¿qué hago yo aquí?

A esto se le suma que tenía una rebeldía interna. Mi padre se marchó al cielo cuando yo tenía solo 11 meses y he crecido con ese sentimiento de ¿por qué me ha tocado a mí? No entendía nada.

Todas estas preguntas que me hacía y estas confusiones han hecho que estuviera siempre en permanente búsqueda de respuestas para encontrarle un sentido a mi vida. He pasado muchos años en los que no entendía nada, con rabia interna, perdida...

Los años pasaban y yo iba creciendo. Estudié una ingeniería y la vida me fue llevando a vivir en diferentes lugares como España, Inglaterra, Portugal, Brasil y EEUU. Todo tenía sentido, me sentía como un pájaro que tenía que volar y descubrir nuevos mundos.


A mi último destino, Arizona, fui por amor y  por aquel entonces no tenía trabajo. Por ese motivo tuve que valorar las opciones que tenía. Impartir clases de español fue mi elección. Poco a poco fui consiguiendo estudiantes y descubriendo una profesión que me permitía ayudar a los demás y a su vez aprender mucho, porque cada persona me aportaba nuevos conocimientos y me enseñaba. Pero esto duró poco. El visado se terminó y tuve que regresar a mi pueblo, a un entorno en el que sufría, sin trabajo y con una gran crisis mundial... Puede parecer triste, pero intenté dar un giro a mi situación. 


En estos momentos es cuando la creatividad realmente se activa para ayudarte a encontrar una nueva salida.

¡Y así ocurrió conmigo!

Contaba con algo muy importante: todo lo que había aprendido en mis viajes, entender que no hay un único camino, ver otras formas de vida, otras culturas. Estaba en un bucle, en casa de mi madre, sin trabajo, en un pequeño pueblo, con pocas oportunidades... ¿Qué podía hacer? ¿Qué salida tenía? Pensaba, investigaba... y no me daba cuenta de lo que tenía en frente de mí: mi ordenador. Dicen que cuando una puerta se cierra, se abre una ventana, ¡mi ventana al mundo! Lo tenía en mis manos, con el ordenador podía seguir viajando, aprendiendo y ayudando a los demás. La bombilla se encendió.  ¿Y si seguía dando clases de español pero ahora por Internet? Empecé a ver que otras personas lo hacían y si ellos lo conseguían, ¿por qué yo no? 


Así empecé ese nuevo camino, desde una intuición, desde un impulso que me llevaba a quererlo intentar. No sabía si me iba a funcionar, pero dentro de mí tenía esa voz que me decía que lo intentara y así lo hice. Me formé y lancé mi web, mi escuela de español online. Empezaba desde cero, con dudas, con miedos, pero con ilusión y ganas de conocer a mis nuevos estudiantes.  En semanas el primer estudiante reservó una clase de prueba. ¡Qué emoción!


Poco a poco el negocio fue creciendo, con esfuerzo, constancia y muchas ganas de seguir mejorando.  

​​​​¡Mi escuela de español online estaba en pleno funcionamiento!


Y en ese momento, tras años dedicándome plenamente a impartir clases online, me daba cuenta que cada vez más alumnos contactaban conmigo y también personas que querían montar una escuela como la mía. Entonces sentí de nuevo algo en mi interior que me hablaba y me decía: “puedo ayudar a otras personas a montar su propia escuela para que ellos también puedan vivir de dar clases online”. Y así, empecé a crear el segundo proyecto: Enseñando Español Online, un curso para guiar y mostrar los pasos a las personas que quieren impartir clases online de idiomas.

Dando lugar años más tarde al proyecto que está en tus manos, mi marca personal: Beatriz Mora, un lugar en el que conecto con profesionales con muchas ganas de crear sus propias escuelas o formaciones online. De forma natural, he ido evolucionando para cada vez sentirme mejor con mi trabajo y diseñar mi estilo de vida. Estos proyectos son un reflejo de esta evolución.

Además de estos proyectos online, también imparto formaciones, talleres y conferencias de forma presencial. Ya que para mí tener la oportunidad de trabajar en línea y en ocasiones presencial es la combinación perfecta.


Tener mi propio negocio ha sido el gran regalo que me ha hecho la vida.

Ser tú misma


Me permite:


  • Diseñar mi vida, decidir cuándo trabajar, dónde, con quién y qué salario tener.
  • Tener estabilidad financiera para así poder pensar, ser más creativa y crear con más claridad. 
  • Crecer a mi ritmo como persona y como profesional. Tomarme descansos cuando los necesito. 
  • Conocerme a mí misma y cuidarme. Reconocer de una forma más clara mis miedos, virtudes y habilidades. 
  • Sentir que voy por el camino correcto y tener la tranquilidad de saber que quiero seguir dando pasos en esta dirección.


En definitiva, me ayuda a ser más yo y a sentirme bien, viva, tranquila y feliz.


La realidad es que siento que mi negocio es como mi propio bebé, al que vi nacer y al que veo crecer. Busca su propio camino. A veces llora y necesito tener mucha paciencia, a veces me irrita, pero al final siempre merece la pena, porque cuando sonríe lo miro a los ojos y siento que voy por el camino correcto, es un espejo que me ayuda a crecer. Creo que las personas que tenemos un negocio y nos encanta nuestro trabajo en algún momento hemos sentido esta magia.



Mi gran transformación interna y el reflejo externo:


Conforme iba creciendo mi negocio, también yo crecía como persona. De hecho no entiendo un crecimiento sin el otro. Pienso que nuestros proyectos son un reflejo de cómo nos sentimos con nosotros mismos, por lo que cuando te sientes bien contigo mismo, es mucho más probable que el negocio también crezca.


Veía y sentía los beneficios de lo que son los ingresos pasivos, de vender mi propio curso a cientos de personas incluso cuando yo no estaba delante del ordenador. Y esto te permite poder entender que una forma de trabajar diferente es posible y que puedes plantearte trabajar muchas menos horas y aún así seguir teniendo un salario que te permita vivir bien.


¡Y ojo! Esto no es un camino de rosas, te enfrentas a muchos retos: hablar en público, dirigir proyectos, comentarios, reconocimientos que no sabes si mereces y un largo etcétera. Normalmente es un mar en calma pero otras muchas veces está bravo y agitado. Precisamente esos momentos son los que te hacen crecer, los que te hacen darte cuenta de tus miedos, de lo que tienes que continuar trabajando en tu interior.

El proyecto creció muy rápido, y absorber ese crecimiento en algunos momentos fue muy complicado. Tuve que parar, tomar perspectiva. Algo en mí me llamaba a observarme y a tratar de entender que era el momento de redireccionar mi negocio, necesitaba algo más alineado conmigo, con mis valores y mis creencias.

Fue una etapa introspectiva, de silencio, de búsqueda interior.


Algo comenzó a gestarse, un gran sentimiento. Me estaba dando cuenta de que la enseñanza online podría revolucionar el mundo, sí, porque es una oportunidad para que las personas que aman su trabajo ayuden, creando sus propios cursos y métodos, a otras personas de diferentes partes del mundo que quieran aprender con profesionales que enseñan con pasión. 

Empecé a desarrollar esta idea y a recordar mis propias vivencias. Muchas veces había sufrido en mi vida por no haber aprendido antes cosas que ahora sí sabía. A partir de los 28 años algo se despertó en mí y empecé a indagar en mi interior, a conocerme y a sentirme dueña de todo lo que me ocurría. Así aprendí a gestionar mejor mis emociones, así entendí que aprender me estaba ayudando a crecer, a aceptarme, a relacionarme mejor con las personas.



Recapacité sobre algunos episodios de mi vida llegando siempre a la misma conclusión:


APRENDER NOS AYUDA A:

SENTIRNOS MEJOR, CONOCERNOS Y TENER UNA VIDA MÁS PLENA.


Esta etapa introspectiva me enseñó el camino que debía seguir y me dio el impulso necesario para ponerme ¡manos a la obra! 


Definiendo así mi nuevo objetivo: 


Acompañar a personas que quieren compartir su conocimiento a través del mundo online para ayudar a los demás y mejorar el mundo.



He conocido a muchas personas con grandes conocimientos, con grandes ideas, con ganas de crear sus propios negocios online, pero que no se deciden por falta de seguridad y no saber cómo hacerlo. Por ello entendí que mi compromiso es brindarles mi visión, mi perspectiva, mi experiencia en el mundo online y compartir con ellos los conocimientos que durante años he ido adquiriendo para mostrarles los pasos que yo misma he seguido y que así consigan hacer realidad su proyecto.


Creo en las personas que aman su trabajo, que tienen esa pasión por dentro y quieren compartirla con los demás.


Actualmente estoy mentorizando proyectos muy diversos, desde escuelas de música o idiomas hasta centros que enseñan a meditar. Acompañar en el proceso de creación y crecimiento de estos negocios está siendo para mí una experiencia altamente enriquecedora. 


Si estás leyendo este texto, seguramente es porque te sientes identificado, porque tienes una idea que quieres hacer realidad.

Estoy segura de que podemos ser el equipo perfecto.

Me encantaría ayudarte con mi experiencia y mis conocimientos del mundo online.

Te acompañaré y te mostraré los pasos que debes dar para que te sientas seguro en este camino, pases a la acción y alcances tus objetivos. 

¡Vamos a hacer que tu idea sea una realidad!


Voy a mostrarte cómo puedo ayudarte.


¿Hacemos este viaje juntos?



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